Escuela de natación
Teléfono 55 8751-4000

¿Por qué mi hijo se come las uñas?

La acción de comerse las uñas, también conocida como “onicofagia”, suele ser muy común tanto en niños como en adultos. Muchas personas no le dan importancia; pero puede ser síntoma de que algo no está muy bien con tu hijo o hija. Según algunos psicólogos, comerse las uñas puede ser indicador de alguna situación emocional que el niño no sabe manejar.

El motivo emocional por el que el pequeño podria comerse las uñas puede ser muy diverso: desde razones muy complejas como presión de los padres que buscan un hijo perfecto, una pérdida familiar; hasta situaciones más simples como exámenes o niños que no saben bien cómo enfrentarse a su frustración. Comerse las uñas es una forma en que los niños canalizan todas las emociones negativas que sienten, y si no se corrige de manera oportuna, puede convertirse en un hábito que dure hasta la edad adulta.

¿Por qué mi hijo se come las uñas?

Es recomendable detectar qué situaciones le generan este tipo de conflicto a tu hijo. Debe haber un momento en el día en que el pequeño se pueda comer las uñas con mayor regularidad: viendo televisión, después de la escuela, cuando los padres están discutiendo, etc. Y es importante conocer este momento para comprender mejor los motivos del niño; hay que comprender cuál es la dinámica familiar.

Muchas veces los niños no expresan verbalmente lo que sienten, entonces manifiestan estas emociones a través de su conducta, es la forma que tiene de comunicarse.

Es necesario observar si este comportamiento viene acompañado de otro tipo de conductas conflictivas como:

  • Transtornos del sueño
  • Problemas de comportamiento
  • Problemas de aislamiento o agresión

Si es así, es muy importante llevar al pequeño con un especialista y darle al profesional toda la información para que puedan realizar sesiones de relajación con los niños u otros tipos de terapia que puedan ayudarlos a expresar sus emociones negativas y que no se sientan con la necesidad de morderse las uñas.

El partirse las uñas con los dedos también es una conducta que manifiesta ansiedad y autoagresión; no porque un niño se pueda comer las uñas y otro sólo se las corte con los dedos significa que el nivel de ansiedad sea mayor en uno u otro. Son dos condiciones a las que se les debe poner atención. El comerse (o partirse) las uñas es un paliativo para el niño, con esta acción se siente más tranquilo y baja su nivel de ansiedad. Lo mismo que siente un fumador cuando prende un cigarro.

Lo que recomiendan algunos expertos  es establecer un diálogo constante con el niño. Si el pequeño siente que hay un espacio para la comunicación, podrá expresar esas emociones negativas más fácilmente y no sentirá la ansiedad que deriva de la represión. Este espacio de comunicación también puede servir para que el niño se dé tiempo de reflexionar sobre su conducta y por qué la realiza.

Si no es un problema muy arraigado, el ponerle barniz a las uñas, o ajo, o cualquier otra sustancia, ayudará a eliminar el mal hábito; sin embargo, si es un problema mayor, esta ansiedad podrá trasladarse a otros aspectos de su vida. Hay que recordar que lo más recomendable es resolver la fuente del problema: la dificultad del niño de expresar sus emociones negativas. De cualquier manera, consultar a un especialista siempre será la opción más segura y adecuada.


Una escuela de natación en DF

Escuela de natación Club Cañada te invita a agendar tu clase de prueba totalmente gratis.

¡Regálale a tu hijo la única habilidad que puede salvar su vida! Estamos seguros que será una experiencia inolvidable para ti.

Ven a una clase muestra, agenda en cualquiera de nuestras 5 sucursales:

Dale a tu [email protected] un regalo para toda la vida ¡prueba la natación con nuestra clase de prueba totalmente gratuita!

Agenda tu clase de prueba GRATIS, da clic aquí.

¿Por qué mi hijo se come las uñas?
Clase de prueba gratis

Clases de Natación