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Aprende a nadar en la edad adulta

Muchas personas aprenden a nadar a temprana edad. Desde niños estuvieron acostumbrados a entornos acuáticos y, ya sea por sus padres o por una escuela de natación, lograron adaptarse a ellos.

Pero algunos de nosotros no aprendimos a nadar hasta que fuimos adultos. ¡Y fue toda una experiencia!

En este artículo te explicaremos por qué aprender a nadar en la edad adulta puede ser una ventaja y cuáles son algunas de las fases de aprendizaje que utilizamos en Club Cañada para aprender a nadar en la edad adulta.

Las ventajas de aprender a nadar en la edad adulta

Es muy común que, por no haber aprendido a nadar de pequeños, no nos animemos a aprender ya de adultos, o nos dé algo de vergüenza o miedo.

Si bien es cierto que aprender a nadar desde la infancia facilita el dominio de algunas habilidades, esto no significa que de adultos no podamos aprender y adquirirlas. Y es que existen muchos falsos mitos sobre el aprendizaje de una actividad recreativa: muchos creen que lo que aprendes de niño no lo puedes aprender de grande o que será sumamente difícil porque ya pasó el tiempo. ¡Y esto no tiene que ser así!

El cerebro adulto ha adquirido muchas habilidades que no tenía en edad temprana, las cuales permiten desarrollar destrezas diferentes y dominar la técnica con mayor precisión.

Algunas de las ventajas de aprender a nadar en la etapa adulta son las siguientes:

  • Aprendes por placer y no por obligación: normalmente, aunque los niños disfruten nadar, acuden a sus clases porque sus papás los inscribieron. La mente aprende mejor y más rápido cuando lo hace por gusto y voluntad propia, y la decisión individual de aprender a nadar no se compara con aprender por la decisión de alguien más.
  • Independencia: cuando estás en la niñez, asistir a clases y aprender disciplina depende casi por completo de otras personas. En cambio, cuando eres adulto, aprender depende más de ti, tu voluntad y tus recursos (de tiempo, energía y económicos), lo cual representa una ventaja en la mayoría de los casos.
  • Tus habilidades motrices están más desarrolladas: los niños tienen la ventaja de que pueden aprender muy rápido muchas habilidades motrices; no obstante, muchas de las destrezas básicas están todavía en desarrollo. Muchas de las habilidades motrices necesarias para la natación terminan de se desarrollarse a finales de la infancia y durante la adolescencia, por lo que un cuerpo más maduro no tendrá que preocuparse por adquirirlas mientras nada.
  • Hay mayores conexiones neuronales: al igual que el cuerpo, el cerebro se hace más maduro con el tiempo. Los adultos ya hemos aprendido muchas cosas, por lo que han creado más conexiones, caminos. Eso permite que los nuevos aprendizajes conecten con anteriores, de manera que el conocimiento será más sólido.
  • Mayor capacidad de concentración: los niños tienen mucha capacidad de retención, pero necesitan periodos cortos de aprendizaje para que mejore la adquisición de conocimiento. En cambio los adultos pueden concentrarse en una sola actividad por periodos mucho más largos, por lo que podrán obtener mucha información y luego practicarla sin desistir tan fácilmente.
  • Mayor disciplina: la mayoría de los adultos tienen experiencia profesional o académica. Se han creado rutinas, lo cual es un antecedente que habla de la capacidad de crear hábitos y ser constante.

Consejos para iniciar y perder el miedo

Aprender a nadar genera grandes expectativas y miedos. Es por eso que, una vez que decides aprender a nadar, debes empezar a mentalizarte para que todo te salga de maravilla. Aquí algunos consejos:

  • Actitud positiva: aprender algo nuevo siempre genera nervios y algo de miedo, pero, justo por eso, lo mejor es tener una actitud positiva y una mente dispuesta a adquirir conocimiento, pero también a equivocarse. Aprender cosas nuevas es emocionante y gratificante, y si vences el miedo verás que lo disfrutarás.
  • La vergüenza… ¿para qué?: hay muchísima gente a tu alrededor que no sabe nadar, solo que no te enteras porque, al igual que tú, no van por la vida anunciándolo. No saber nadar no es algo de lo que debas avergonzarte. Así que quítate la pena y busca la manera de aprender.
  • Buscar una escuela de natación: pedirle a algún conocido que te ayude o intentarlo por tu cuenta no siempre es la mejor idea. De que puedes aprender, puedes hacerlo, pero, a menos que tengas un profesor de natación en tu lista de amigos, tus conocidos no están en la lista de los mejor capacitados para enseñarte. Una escuela de natación te proporciona un programa adecuado a ti y te enseña mucho más que solo moverte de un lado a otro de la alberca. Si vives en la CDMX, puedes tomar clases en Club Cañada, una escuela de natación preocupada porque aprendas con un método que se adecua a tus necesidades.

Fases para aprender a nadar en la edad adulta

Para perder el miedo al agua y mejorar en natación, el aprendizaje debe ser progresivo. No puedes meterte al agua y, de un día al otro, pretender que puedes dominar todos los estilos de natación. Lo mejor es ir poco a poco, en un aprendizaje por fases, para desarrollar las habilidades una a una.

Fase 1: Adaptación al medio acuático.

La primera fase es adaptarse al medio acuático. Muchas veces, como no estamos acostumbrados a permanecer y movernos en el agua, podemos experimentar algo de miedo o sentir nuestro cuerpo incómodo.

Lo que hay que hacer es entender que estamos en un entorno seguro y que no nos pasará nada. Cuando tenemos miedo, nuestro cuerpo se tensa; en cambio, si estamos relajados será más fácil flotar, desplazarnos y hacer cualquiera de los ejercicios de las siguientes fases.

Fase 2: Habilidades de flotación y técnicas de respiración.

Una vez superada la primera etapa, iniciaremos con las habilidades de flotación y técnicas de respiración.

Flotar y respirar implican tanto la posición del cuerpo como el uso de los pulmones. Una vez superada esta etapa, sentirás mucho mayor comodidad en el agua, porque no lucharás por mantenerte en la superficie, sino que te acostumbrarás a hacerlo de manera natural.

Fase 3: Desplazamiento en el agua e inmersión.

Ya que sabes flotar y respirar mientras estás en el agua, es hora de empezar a movernos de un sitio a otro y sumergirnos.

El agua es mucho más densa que el aire, por lo que movernos adentro de ella es más complicado. Esta etapa sirve para aprender que las posiciones de nuestro cuerpo pueden ayudar o entorpecer el desplazamiento tanto en la profundidad como en la superficie.

Fase 4: Técnicas y estilos de nado.

Una vez dominadas estas habilidades básicas, será momento de comenzar las diferentes técnicas y estilos de nado.

Hay 4 estilos principales: crol, dorso, pecho y mariposa.

Cada estilo puede ser dominado con constancia. Por ejemplo, el estilo de crol se puede llevar entre 2 y 6 meses de aprendizaje si nadas 2 veces a las semana con la supervisión de un entrenador.

A través de las clases podrás, no sólo desarrollar los diferentes estilos y aprender las técnicas, sino aumentar la distancia y el rendimiento en el agua.


¡Aprender a nadar en la edad adulta es gratificante! Genera una sensación de triunfo y mucha satisfacción. Y con un buen acompañamiento en una escuela de natación, ¡te sentirás mucho más cómodo!

¡Es hora de eliminar el miedo y aprender a nadar!

¡Aprende a nadar en la edad adulta!

En Club Cañada contamos con personal certificado que podrá guiarte para mejorar tus resultados. Nuestros instructores están especializados en enseñar a nadar con una técnica que te garantiza el éxito, pues cada lección está diseñada para ti personalmente.

¡Deja tus miedos a un lado! Nuestros instructores te acompañarán en este proceso y respetarán tu ritmo.

Estamos seguros que será una experiencia inolvidable para ti.

¡Ven a una clase muestra! Llama (55) 8751-4000 y agenda en cualquiera de nuestras 5 sucursales:

  • Gruta
  • Cañada
  • Grand San Francisco
  • San Jerónimo
  • Garden Santa Fe

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